prevenir atascos tuberías

Cuando se produce un atasco en una tubería, el desastre está garantizado. Dependiendo de la gravedad del atasco, podemos tener inundaciones, daños a bienes materiales y diversas molestias.

Por eso conviene conocer qué factores pueden propiciar un atasco y tratar de prevenirlos.

Factores que pueden provocar un atasco en tuberías

Las causas más comunes que acaban provocando atascos en tuberías, suelen ser:

Daños o deterioro de la instalación

Cuando la instalación de fontanería está dañada, por el paso del tiempo y el uso, o cuando es deficiente, pueden provocarse atascos con una mayor frecuencia. Las tuberías que no tienen una pendiente adecuada, no permiten que fluya el agua y los restos a través de la red de desagüe, pudiendo llegara a cumular residuos que, a la larga, serán el detonante del atasco.

Raíces de jardines

Las tuberías que pasan por debajo de jardines o zonas ajardinadas, son más proclives a sufrir atascos, ya que el crecimiento de las raíces llega a provocar daños en ellas. Esta situación tiene una mala solución, ya que lo que se hace frecuentemente es cortar las raíces que afectan a la tubería, lo que no evita que vuelva a producirse el problema debido a su crecimiento natural, que no se detiene.

Restos de jabón

El detergente que utilizamos para lavar los platos o en la lavadora, genera un gran volumen de espuma. Esta espuma, que arrastra otros restos, se va sedimentando a lo largo de las tuberías, obstruyendo cada vez más el paso del agua. Este problema se acrecienta cuando la tubería en cuestión no tiene la suficiente pendiente como para que los sedimentos puedan fluir a través y llegar al alcantarillado municipal.

Consejos para evitar atascos en tuberías

Ahora que ya conocemos los factores que favorecen los atascos, vamos a ver unos sencillos consejos que para evitarlos y prevenirlos:

  • No arrojes restos de comida ni aceites al fregadero. Intenta eliminar todos los residuos arrojándolos a la basura.
  • Utiliza rejillas en los desagües. Esto retendrá los restos que puedan acabar en el fregadero, impidiendo que pasen a la tubería.
  • Elimina los pelos del desagüe de la ducha. Después del aseo diario, elimina todos los pelos que puedan haber quedado atrapados en el desagüe.
  • Limita el uso de papel higiénico. Trata de controlar el consumo que hagas de papel higiénico para evitar arrojar mucha cantidad al wáter.
  • No tires compresas, tampones o toallitas húmedas al wáter. El inodoro no es un agujero oscuro que pueda tragárselo todo. Los tampones, compresas y toallitas húmedas están fabricados de materiales no biodegradables que se van a cumulando en las tuberías.
  • No arrojes pinturas ni disolventes al fregadero. Estos compuestos provocan acumulaciones de sedimentos en las tuberías, además de dañar el medio ambiente.